Ellas

23 de agosto de 1992

Llorar, llorar, llorar...

Dios, bien sabes tú lo que he llorado, bien sabes tú cuánto lo he necesitado...

Os creía vivas cuando

brotasteis de mis entrañas.

Algo os reprimía,

un muro no permitía

vuestra salida

cuando un rayo rompió aquella atalaya,

devolviéndoos la vida.


Fuisteis traidoras

aunque..., amadas.


Misterios de leyendas lejanas

hablan de sus mares,

de sus aguas en calma,

de que alguien os robó

cuando vuestra madre soñaba

y os llevó junto a mí

cuando ni yo misma

en el mundo me hallaba.


Fuisteis traidoras

aunque..., no de mi alma.


Vosotras revelasteis

mis sentimientos,

nublasteis mi mirada,

borrasteis mi luz,

y yo...,

yo lloraba cuando

la debilidad me ganaba.


Fuisteis traidoras

aunque..., deseadas.

© 2021 Elisabet Mallol López
Creado con Webnode
¡Crea tu página web gratis! Esta página web fue creada con Webnode. Crea tu propia web gratis hoy mismo! Comenzar